Mi hijo de dos años babea y tiene fiebre: causas y soluciones

Si tu hijo de dos años está babeando y tiene fiebre, es importante entender las posibles causas y buscar soluciones adecuadas. Una de las enfermedades virales que puede causar estos síntomas es la herpangina. Además, la fiebre alta, el dolor de garganta al tragar, las llagas en la boca y garganta, la pérdida de apetito y las lesiones en manos, pies y nalgas también pueden ser indicativos de esta enfermedad. En este artículo, exploraremos estas causas y ofreceremos algunas soluciones para aliviar los síntomas y promover la recuperación de tu hijo.

1. Enfermedad viral como la herpangina

La herpangina es una enfermedad viral que afecta principalmente a niños menores de cinco años. Es causada por el virus Coxsackie, que se transmite a través del contacto directo con las secreciones de una persona infectada. Los síntomas de la herpangina incluyen fiebre alta, dolor de garganta al tragar, llagas en la boca y garganta, pérdida de apetito y lesiones en manos, pies y nalgas.

2. Fiebre alta

La fiebre alta es uno de los síntomas más comunes de la herpangina. Puede ser preocupante ver a tu hijo con fiebre, pero es importante recordar que la fiebre es una respuesta natural del cuerpo para combatir infecciones. Sin embargo, si la fiebre es muy alta o persiste durante más de tres días, es recomendable consultar a un médico.

3. Dolor de garganta al tragar

El dolor de garganta al tragar es otro síntoma característico de la herpangina. Puede dificultar la alimentación y hacer que tu hijo se sienta incómodo. Para aliviar el dolor de garganta, se recomienda ofrecer alimentos y líquidos suaves y fríos, como helados o yogur. También es importante asegurarse de que tu hijo esté bien hidratado.

4. Llagas en la boca y garganta

Las llagas en la boca y garganta son uno de los signos distintivos de la herpangina. Estas llagas pueden ser dolorosas y dificultar la alimentación. Para aliviar el malestar, se recomienda ofrecer alimentos blandos y fríos, como purés de frutas o yogur. También es importante evitar alimentos ácidos o picantes que puedan irritar aún más las llagas.

5. Pérdida de apetito

La pérdida de apetito es común en los niños que padecen herpangina. Esto se debe al dolor de garganta y las llagas en la boca y garganta, que dificultan la alimentación. Para asegurarte de que tu hijo reciba los nutrientes necesarios, puedes ofrecerle alimentos suaves y fáciles de tragar, como purés de frutas o yogur. También es importante asegurarse de que esté bien hidratado, ofreciéndole líquidos con frecuencia.

6. Lesiones en manos, pies y nalgas

Además de los síntomas en la boca y garganta, la herpangina también puede causar lesiones en las manos, pies y nalgas. Estas lesiones suelen ser pequeñas ampollas rojas que pueden ser dolorosas. Para aliviar el malestar, se recomienda mantener las áreas afectadas limpias y secas. También es importante evitar el contacto directo con las lesiones para prevenir la propagación del virus.

7. Tratamiento con antitérmicos y dieta suave

El tratamiento de la herpangina se centra en aliviar los síntomas y promover la recuperación. Para reducir la fiebre, se pueden administrar antitérmicos como el paracetamol o el ibuprofeno, siguiendo las indicaciones del médico. Además, se recomienda ofrecer una dieta suave y fácil de tragar, como purés de frutas, yogur y alimentos blandos.

8. Evitar aerosoles y pastillas para la garganta

Es importante evitar el uso de aerosoles o pastillas para la garganta en niños pequeños, ya que pueden representar un riesgo de asfixia. En su lugar, se pueden utilizar soluciones tópicas como enjuagues bucales o sprays nasales para aliviar el dolor y la irritación.

9. Consultar al médico si el dolor persiste, la fiebre no cede, el niño no come o bebe, o las llagas duran mucho tiempo

Si los síntomas de tu hijo persisten durante más de una semana o empeoran, es importante consultar a un médico. Esto es especialmente importante si el dolor de garganta no cede, la fiebre no disminuye, el niño no come o bebe adecuadamente, o las llagas en la boca y garganta duran más de diez días. Un médico podrá evaluar la situación y recomendar el tratamiento adecuado.

10. Contagio por contacto o respiración

La herpangina se transmite principalmente a través del contacto directo con las secreciones de una persona infectada. Esto puede ocurrir al compartir utensilios, juguetes o toallas. También es posible contagiarse a través de la respiración, al inhalar las gotas de saliva de una persona infectada al toser o estornudar.

11. Lavado frecuente de manos

Para prevenir la propagación de la herpangina, es importante lavarse las manos con frecuencia. Esto incluye lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño y después de estar en contacto con una persona infectada. También es importante enseñar a tu hijo a lavarse las manos correctamente.

12. Duración de la herpangina hasta 10 días

La herpangina suele durar hasta 10 días, aunque la duración puede variar de un niño a otro. Durante este tiempo, es importante seguir las recomendaciones del médico y asegurarse de que tu hijo descanse lo suficiente y esté bien hidratado. Si los síntomas persisten más allá de este período, es recomendable consultar a un médico.

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